
Visión y Liderazgo en el Corazón de la Isla: Reunión del Sumo Consejo en Tolhuin
febrero 10, 2026
Tierra del Fuego – Siguiendo el camino de fortaleza espiritual de este verano, los días lunes 16 y martes 17 de febrero, los Jóvenes Adultos Solteros (JAS) de nuestra estaca se reunieron en el Refugio Cauquén para compartir un campamento marcado por la unidad, la recreación y el testimonio.
Un Esfuerzo de Hermandad y Logística
Al igual que en el campamento de los jóvenes, el éxito de esta actividad fue el resultado de un trabajo en equipo entre líderes y miembros de la estaca. Queremos expresar un profundo agradecimiento a todos los hermanos y hermanas que colaboraron desinteresadamente:
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Preparación de alimentos: Por el tiempo dedicado a la cocina para que todos estuvieran bien atendidos.
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Armado y Equipamiento: Un agradecimiento especial (Ana y Hugo Ovando) a quienes facilitaron el préstamo de las carpas y ayudaron en su montaje, permitiendo que el campamento fuera posible.
La actividad comenzó con un taller fundamental: el armado de carpas y la logística de campamento. El matrimonio integrado por Ana y Hugo Ovando estuvo a cargo de esta capacitación, enseñando a los jóvenes desde cómo elegir la zona adecuada hasta los detalles técnicos del montaje. Esta instrucción no solo facilitó el refugio para la noche, sino que reforzó principios de preparación y autosuficiencia.
Charlas que Inspiran: Educación, Metas y Misión
Uno de los momentos más significativos fue la charla dirigida por el matrimonio de Mónica y Adrián Sánchez. Basándose en su propia experiencia como matrimonio y su paso previo por la organización de JAS, compartieron valiosas lecciones sobre:
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Educación y Metas: La importancia de prepararse para el futuro.
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La Misión: El impacto de servir al Señor.
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Experiencias de vida: Un espacio abierto donde los jóvenes pudieron preguntar, participar y recibir consejos cercanos de quienes ya han transitado ese camino.
La Estaca agradece especialmente la presencia y el apoyo del Obispo Pablo Acosta, el Consejero Agustín Rodríguez así como la guía de los matrimonios Sánchez, Ovando y Salasmora quienes hicieron de este campamento una experiencia inolvidable y llena de afecto.
Este tiempo en la naturaleza permitió a los jóvenes adultos solteros renovar sus metas espirituales y recordar que, en su camino hacia la madurez y sus decisiones futuras, no están solos. Al regresar a sus hogares, el sentimiento general fue de una hermandad más sólida y un compromiso renovado de seguir al Salvador.

















