
“Él ha resucitado”: El Mensaje de esperanza de la Primera Presidencia para esta Pascua 2026
febrero 25, 2026
La obra del Señor continúa avanzando en todo el mundo, y en el Área Sudamérica Sur —que comprende Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay— se ha compartido el Enfoque 2026, una guía inspirada que invita a los miembros a fortalecer su discipulado y a participar activamente en la obra de salvación y exaltación.
Este enfoque se resume en cuatro principios sencillos pero profundos: Vivir, Cuidar, Invitar y Unir, que reflejan las responsabilidades divinamente señaladas para la Iglesia en la edificación del Reino de Dios.
Vivir el Evangelio de Jesucristo
El primer principio nos invita a vivir el Evangelio de Jesucristo cada día. Esto incluye ejercer fe en el Salvador, arrepentirnos diariamente, hacer y guardar convenios con Dios y perseverar hasta el fin.
También implica aprender y enseñar el Evangelio en el hogar y en la Iglesia, así como buscar la autosuficiencia espiritual y temporal, fortaleciendo nuestras familias y nuestra relación con el Señor.
Cuidar de los necesitados
El Evangelio nos llama a ministrar y servir. Cuidar significa atender a las personas, las familias y la comunidad con amor cristiano, compartiendo recursos con quienes lo necesiten y ayudando a otros a progresar hacia la autosuficiencia.
Este principio también incluye apoyar a los miembros nuevos y a quienes regresan a la Iglesia, acompañándolos a lo largo de la senda de los convenios.
Invitar a todos a recibir el Evangelio
El enfoque también nos recuerda la importancia de participar en la obra misional. Cada miembro puede ser un instrumento para invitar a otros a conocer el Evangelio restaurado de Jesucristo, compartir su testimonio y servir como misionero, ya sea de tiempo completo o en la vida cotidiana.
Unir a las familias por la eternidad
El cuarto principio dirige nuestra mirada hacia el templo y la historia familiar. Recibir nuestras propias ordenanzas, asistir al templo con regularidad —cuando sea posible— y buscar a nuestros antepasados para realizar las ordenanzas por ellos fortalece los lazos eternos de las familias.
Esta obra sagrada nos ayuda a comprender mejor el plan de salvación y a participar en la obra redentora por nuestros antepasados.
Un enfoque centrado en el discipulado
El propósito de este enfoque es ayudar a cada miembro a llegar a ser un verdadero discípulo de Jesucristo y ayudar a otros a serlo. A través de la fe, el servicio y la participación en la obra del Señor, los miembros pueden avanzar en la senda de los convenios, recibir las bendiciones del templo y experimentar un gozo duradero.
En la Estaca Tierra del Fuego, este enfoque nos invita a seguir trabajando unidos —en nuestros hogares, barrios y comunidades— para fortalecer la fe, servir a los demás y acercarnos más a Jesucristo.




